viernes, diciembre 22, 2006

Luminosa inflorescencia

Luminosa inflorescencia,
cromático delirio,
casualmente
surgido desde la noche,
oración vegetal,
gota de rocío,
fosforescentemente resiste,
a la materia
y al dios-dinero.

Tengo todavía que bautizarla
con un nombre científico,
posiblemente en latín,
pero ya respira delirante
en cada fibra mía
su respiro lunar,
asombrado lo siento,
percibo su aliento
y su fugaz eternidad,
en los pliegues de la mañana,
me espera,
fuera de la ventana...

Raffaello

Firenze, 21 dicembre 2006

En una noche de diciembre



Este poema fue escrito por Raffaello, en una fría navidad, la del 2004 , hoy en este diciembre del 2006 sirve para desearles, en nombre del poeta y del mío, a los que visiten esta página blog, y a los habitantes de de la tierra, un año 2007, lleno de luchas, en pos de un mundo mejor para todos.

La flor que ilustra el deseo, es del jardín de la casa de Jossie, amiga argentina, quien tomó la foto y, me asombra, cada vez que las envía, por su talento innato para captar, de los objetos y las personas, el ángulo mas emotivo. Varias veces su cámara fotográfica, me habla de lo que muchas veces, dejamos de conocer a través letras, como la de abrir mi corazón, como si fuera la flor, en este diciembre.

Me prometo, en voz alta, ser mas creativa, en 15 días, cuando regrese del viaje al mar, el mar, de la isla mas bella de Colombia: San Andrés. El azul, me dará fuerza para el empeño.

elsy maría

Levántese de la noche
el vuelo de las tinieblas,
regresen las última voluntades
todas juntas,
como siempre sucede
en las madrugadas de diciembre.
¡Como late el corazón!
cuando se agolpan las emociones
en tan poco tiempo,
las aves nocturnas no saben
de tratos ocultos
entre las fuerzas de la oscuridad;
ni del mundo onírico que les espera,
ni del rostro misterioso
que tendrán en el espejo
con el paso de los años
…Y dejaremos entonces que crujan
en el fuego las castañas
y las historias que se
quedan filtradas en el crisol
de los años que se van…
Y todavía lloraré,
lloraré aunque se me estén secando
las reservas de las noches libres,
en mis visiones.

Raffaello

Diciembre 23 del 2004

jueves, diciembre 14, 2006

Un mes sin sus palabras

domingo, diciembre 10, 2006

Murió Pinochet


“Colocado en el tránsito histórico, pagaré con mi vida la lealtad del pueblo, y les digo que tengan la certeza de que la semilla que entregamos a la conciencia de miles de chilenos, no podrá ser cegada definitivamente....

Sigan ustedes sabiendo que, mucho más temprano que tarde, se abrirán las grandes alamedas, por donde pasará el hombre libre para construir una sociedad mejor.

¡Viva Chile, viva el pueblo, vivan los trabajadores!”

Último discurso de Salvador Allende momentos antes de ser asesinado.


Algun dia tenia que pasar.... la muerte de un dictador siempre es bienvenida

Mario Benedetti (Uruguayo)


A Marcelino y a Pinochet

Te acuerdas Marcelino
cuando imaginábamos
la muerte del tirano?

Donde estaríamos?
Que estaríamos haciendo?

(Nos abrazaríamos
hasta que nuestras mejillas
convergieran en ríos)

Ahora no estas
el dictador ordeno
que tu vida terminara
un ocho de diciembre.

(Mis mejillas ahora son ríos...
estas conmigo riendo
sobre la tierna cercanía
de mi corazón.

Hermano

Soy,
somos felices
en este instante infinito
y las voces gritan felicidad.

Hoy murió el hijo de puta:

fallamos..
no pudimos
hacerle mas corta la vida...
ahora su muerte
tiene un sabor triste
porque no estas
porque no están
Hay muchos que todavía
no son encontrados.

Hoy nacieron millones de ríos
en millones de mejillas
hay millones de voces
que gritan alegría.

Hoy los que no están con nosotros ríen
y le dan un abrazo a nuestros corazones….

*Vladimir (Chile)

* Vladimir, amigo mío

sábado, diciembre 09, 2006

Fidel, visto por José Mercader

viernes, diciembre 08, 2006

Irak: desde la mujer que soy, yo acuso



Irak
Desde la mujer que soy, yo acuso

Maite Campillo

(A la memoria de todos los que han caído victimas de la invasión, y de todos los que querían y siguen viendo en ese pedacito de tierra su derecho a una vida propia, digna…)

Siglo XXI, una mujer y un hombre caminan con desasosiego acompañándoles dos de sus nietos, desorientados en su propio país buscan, olfatean desesperadamente, no los encuentran…

Humillados como ajenos, la noche les aleja de la búsqueda callejera. Al amanecer alumbrados como por hogueras siguen la ruta de la resistencia, guiados por el rítmo de los corazones, e imponiendo insistencia a la desesperanza que ofrece la nueva ciudad de Bagdad sitiada por saqueadores, piratas de rapiña, pistoleros a la conquista del oro negro. Degollando indígenas como trofeo en una tierra, país y riqueza que no les pertenece, haciendo esclavo al nativo de un imperio basado en la muerte.

La luz que en un vaso ardía en el suelo,
al muro arrojaba la sombra del lecho,
y entre aquella sombra veíase a intervalos
dibujarse rígida la forma del cuerpo.

Observo al horizonte. Mi queridísima amiga sigue, camina… Una montaña de desespero cubre sus canas. Es tal su agotamiento que no sienten su propio peso ya encorvado, ni tan siquiera el psíquico. En estos tiempos que viven es uno de los grandes, el que todo aplasta cuando en los jardines y casas las raíces, tallos, brotes de las flores juegan a las escondidas ante el enemigo. Falta pues color en las calles, plazas, y al mapa ¡oh! El mapa. Esa mano curtida, ajada, vieja y encallecida formando cicatrices geográficas, le han robado la efervescencia de la vida, las venas representantes indiscutibles de respeto y armonía entre culturas afines, hermanas. Le han robado si es que existe, el alma.

Sinónimo de salud, y alegría voluntaria para una esperanza unida al desarrollo humano, comunitario. Lo hicieron trizas, lo volaron, y sus pedazos andan como rompecabezas buscándose desde hace tres años, queriendo volverse a encontrar, aunque mas no sea los pedacitos de geografía hecho jirones.

La desazón es tan grande que sin pretenderlo, inconscientemente, una piensa en la lógica que le llevó a M. Benedetti para razonar que "un asesino no se redime suicidándose, pero algo es algo" ¿lo tomaran estos abusadores como ejemplo?

Una y mil veces el pueblo luchara obcecadamente, una y todas las que hagan falta para poder seguir saboreando sus cantos, danzas, idioma, sus costumbres "aunque mas no sea posible entre lo que nos han dejado ser", pedacitos simbólicos de una realidad aplastante, rindiendo sentimiento a los muertos.

Olvidar nunca , que los malos pintan las patitas a sus tropas de espíritu inmaculado para pasar imperialmente por la puerta grande de los pueblos. Eso es lo que dice, piensa mi amiga, hermana iraquí. Nuestros hijos no lo deben olvidar. Nuestras raíces, país, historia, cultura ha de perdurar por los siglos de los siglos.

Quieren reemprender con el coraje y orgullo mínimo que debe caracterizar al ser humano, desde donde puedan de nuevo la vida. Que es su vida, el mas preciado derecho: Después de mas de tres años, aun siguen muchos desperdigados por todo Irak, atemorizados escondiéndose en alguna parte, buscando casa en alguna parte, amor donde lo haya…

Caminan también jóvenes, muy jóvenes con abuelas, madres y demás menuditos, esos chiquiticos de apenas dos, tres, cuatro y mas años, que lloran con el dolor en vilo la ausencia.

Seleccionan, amontonan, y cubren a besos, lloran los restos del que salió de casa íntegro y entero de entre el calor de sus brazos pensando en volver. Con esa confianza que da el corazón henchido, ese aroma de buen olor a menta y limón de hierbas del huerto que transmite amor fresco y sementera, fe y confianza en la vida de los hombres y mujeres que se aman.

Allí cae la lluvia con un son eterno:
Allí la combate el soplo del cierzo.
Del húmedo muro tendida en el hueco,
¡¡acaso de frío se hielan sus huesos!!

(Versos solidarios de Bécquer ante el dolor, la muerte…)

La lucha continúa: Gritan lamentos que surgen del mas allá, como rebelión de las tumbas.

Se reencarnan, refuerzan el latir de los vivos que ya no saben si son vivos, si son muertos.

Irak no ha tenido suerte. En este lado del mundo el gringo aprendió mas sobre guerras y ocupaciones de exterminio.

¿Qué nombre le pondrán?

¿Qué mercenarios del mundo lo dirigirán?

¿Qué "miserables del mundo miserable" engrosarán su ejercito de salvación?

Se preguntan muchas familias iraquíes, cansadas de tanta destrucción esperpéntica, deseando ya visionar un cocodrilo verde en la mirada, como metáfora de esperanza, aunque haya que seguir unidos, inseparables a los recuerdos de lo que un dia fueron, a los restos de amor segados en la maleza y hazañas ruines. Portándolos como pueden a un lugar bajo el sol.

Ihaz Ira, dice que preferiría incinerar a los suyos, para seguir al menos por un tiempo dándoles calor humano en lo que queda de ellos…

Quieren seguir prolongando miradas de cariño y sentimientos de orgullo por esos días que vivieron juntos: Noches de amor y fuego, cansancio, preocupación por ese si o no a la aniquilación física y psíquica de su país que les mantuvo en vilo noches enteras abrazados a sus hijos las navidades del 2003. En el fondo confiaban que no iba a ocurrir…

Pero las mentes malignas guardaban su destrucción como regalo de Papa Noel al pueblo iraquí…

Ihaz ira quiere al menos cumplir su deseo: Abonar con las cenizas de los suyos apurando el rocío de las mañanas, la nueva primavera que mas tarde o temprano piensa que llegará. Haciendo batir en sus oídos la palma aunque mas no sea en honor a la verdad. Pero la verdad es que aún, siguen muchos huesos sueltos al alcance de los perros…

Nos encontramos ya en el año 2006 y la mutilación, desamparo e impotencia física, psíquica, cultural e histórica junto con la falsedad y calumnia, continúan.

Todo frío, mucho frío.

Nos roban todo, arrasan con todo, se oye voces del lugar…

Con el pueblo, con un hospital, con una mujer de parto, y también con el vecino de Ihaz ira. El anciano camina sujeto con fuerza a su garrota creyendo mantener en ella el valor suficiente. Pero sus ojos inocentes expresan lo que ven, instantáneamente alza sus brazos en señal de alarma y desconsuelo. Sin pensar en las consecuencias, brinda su pecho al "supuesto" enemigo que no tiene el gusto de conocer, como árbol ancho de firmes raíces, sacando coraje y todo el amor que le queda aún dentro, con piernas temblorosas por el terror que van sembrando por los campos y huertos, y erguido como un joven, intenta detener con su vida, la lluvia de misiles que se acerca a la aldea que en paz vivió y le vió crecer. Parido por una mujer y engendrado por un hombre que aunque pobres, nunca se ofrecieron para mercenarios de ningún país invasor. Muriendo nuestro viejito con los mejores recuerdos de su casa, padres, hijos, vecinos, nietos.

Por un segundo una sonrisa desmayada llego a sus labios seguida de un hilito de sangre que de seguido reventó en todo el cuerpo dividiéndolo en pedacitos rompecorazones irrecopilable, pensando que con su vida voluntaria ¡había salvado la aldea y con ello su historia! La que vivieron juntos y la legada por sus antepasados en forma de cuentos, historias y leyendas desarrolladas en el dia a dia en el seno de las familias, es como se iba propagando, extendiendo, arraigando, asumiendo. Dando sentido y seguridad, bienestar e integración en la comunidad a sus vidas.

¡Porqué, porqué, porqué! grita una nieta del abuelo. Porqué tanta vida matada, ¿en nombre de que libertad, en nombre de que razón, de que sentimiento?

¿Es la herencia que les queda a los que pudieron sortear la dinamita asesina?

¿Cómo empezar de nuevo a construir bases para cimentar una vida comunitaria cuando aun las tropas invasoras siguen en la calle atando políticamente sus intereses, asesinando al que se resiste, expropiando y violando derechos fundamentales?

Me gustaría ser sabio también, nos cuenta Berlt Brecht

Los viejos libros explican la sabiduría:
Apartarse de las luchas del mundo y transcurrir

Sin inquietudes nuestro breve tiempo.

Librarse de la violencia,
dar bien por mal.

No satisfacer los deseos y hasta
Olvidarlos: tal es la sabiduría.

Pero yo no puedo hacer nada de esto;
Verdaderamente, vivo tiempos sombríos.

(A LOS HOMBRES FUTUROS)

"En Karabila, ciudad de 60.000 habitantes, no había ni rastro de personas por las calles, solo algunas banderas blancas en lo alto de las casas indicaban la presencia de ciudadanos en esta localidad iraquí…"

La primera bala entró por la ventana, cuenta la dulce viejita que acompañaba a su esposo y nietos en la búsqueda de tres de sus hijos y dos yernos. Observo sus manos mientras intenta explicarme, con una mirada ojerosa y lejana, como perdida en el espacio, o quizás en el vértigo del vacío, esa curva amarga de la vida ante la impotencia, que te descalabra. Luego articula a decir: cosieron la casa a balazos, a bombas, después prendieron fuego. No se salvo nadie de los que estaban dentro. Había plomo en el cuerpo de ellos, en sus cabezas, cuellos. Sola, la viejita de gesto dulce y bondadoso, esta sola.

Su esposo entrego el pecho como escudo a su pueblo, muriendo sin tener el gusto de conocer, ni saber quien era ese que tanto le odiaba, declarándolo enemigo del mundo civilizado. Los nietos se acercaron a ella temblorosos, lloran mientras cubren de calor y amor las manos sin vida de su viejita, manos rígidas de dolor y espanto, manos laboriosas, nacidas para crear y cuidar a los suyos, quizás ya no les queden mas fuerzas para la gran necesidad de cariños que los hijos de sus hijos necesitan ante esperpéntica escena.

Ahora los sin patria, los sin padres ni abuelos ni hermanos, ni gobierno de referencia, ni maestros de consuelo, los sin nada.

Los reyes de la pagina roja,
Los mejores artesanos del mundo
Los que fueron cosidos a balazos al cruzar la frontera,
Los que murieron de paludismo
O de las picaduras del escorpión o la barba amarilla
En el infierno de las bananeras,
Los que llorarán borrachos por el himno nacional
Bajo el ciclón del Pacifico o la nieve del norte,
Los arriados, los mendigos, los marihuaneros,
Los guanacos hijos de la gran puta,
Los que apenitas pudieron regresar,
Los que tuvieron un poco mas de suerte,
Los eternos indocumentados,
Los hacelotodo, los véndelo todo, los cómelo todo,
Los primeros en sacar el cuchillo,
Los tristes mas tristes del mundo,
Mis compatriotas,
Mis hermanos.

(fragmento de Poema de Amor, de Roque Dalton)

¿Dónde estas idioma que no te encuentro?
No entiendo esa gente que viste como nosotros
No entiendo a los que hablan al mundo a través del aire y el cable
Al periódico no entiendo, y dicen que son hermanos nuestros…
¡Tierra, huerto! ¿Dónde están? Cultura de adentro de las entrañas…
Historia mamada y amada de la verdad, la de nosotros.

Pisoteada, fulminada, barrida, enterrada…
Mi país, ¿Dónde esta?

MAITE CAMPILLO (ACTRIZ)

jueves, diciembre 07, 2006

Sartre y Fidel Castro

Fidel, devuélvame la luna.

elsy

Centenario (21 de junio 2005)

Lisandro Otero

El nacimiento de Jean Paul Sartre cumplirá su primer centenario el próximo día 21 de junio. Con ese motivo se están realizando numerosas conferencias y charlas en todo el mundo. Uno de los hechos a rememorar es la entrevista que sostuviera con Fidel Castro durante la visita que realizara a Cuba en 1960.

El encuentro tuvo lugar en una laguna, denominada del Tesoro, en medio de la Ciénaga de Zapata, al sur de Cuba. Allí existían unas rústicas instalaciones en un sitio de descanso, dispuesto entre lodazales y cocodrilos. Los acompañé en esa histórica entrevista y por eso puedo referir ahora su contenido.

Dormíamos hacinados en una barraca amoblada con literas militares. Era más cuartel que villa de descanso, pero Sartre se puso a escribir apenas llegamos, en un rincón de uno de los cobertizos. Nunca he olvidado su disposición para el trabajo intelectual. Pese al calor agobiante del día, al sudor mezclado a cieno que nos cubría, a la fatiga de las jornadas interminables, Sartre abría un largo libro de contable, con hojas cuadriculadas, donde anotaba sus impresiones del día, sin quitarse siquiera su negra chaqueta de sepulturero.

Observé, con estupor, su camisa blanca, enrojecida de fango reseco, y su corbata anudada con el esmero de quien se dispone a asistir a un banquete oficial. Más parecía un minero en faena que un intelectual. Mientras todos los demás nos quedábamos en ropa holgada, intentábamos sacudir el agotamiento generado por nuestro itinerario, Sartre escribía como si se hallase en la Biblioteca Nacional de Francia. Se mostró indiferente a las adversidades de su entorno, al calor, los mosquitos, las incomodidades de su cama, el zarandeo de los transportes rústicos, las largas y fatigantes jornadas.

Ya en la noche nos refugiamos en otra barraca, dispuesta para comedor, y hablamos hasta la madrugada. Durante nuestra excursión previa, en cada parada se le había solicitado algo a Fidel Castro, más tierras, tractores, subsidios, escuelas, viviendas. Era evidente: las demandas excedían la capacidad del Estado para satisfacerlas. La revolución había despertado las necesidades latentes desde mucho tiempo antes, pero no disponía de recursos para calmar tanto apetito.

Fidel Cstro dijo que se ofrecería a las mayorías populares beneficios inmediatos. Las Leyes Revolucionarias, dictadas una tras otra, conquistaron de entrada el enorme apoyo popular, del cual entonces disponía la Revolución. "¿Y si le pidieran la luna?", preguntó Sartre a Fidel, quien hizo una pausa, miró por la ventana abierta hacia la neblina en la laguna y le respondió: "Si me pidieran la luna es que estaban necesitándola y habría que dársela. Todo lo que piden, sea lo que sea, tienen derecho a obtenerlo". Sartre concluyó: el único humanismo posible se basa en la necesidad.

Sartre indagó sobre las condiciones determinantes en la derrota del ejército de Batista. Fidel le explicó cómo rechazó la idea de algunos revolucionarios de conspirar con las fuerzas armadas. La lectura de "La técnica del golpe de estado" de Curzio Malaparte, dijo, aparte de ser un texto históricamente falso, hizo mucho daño entre los insurgentes cubanos.

En Cuba se creía en las confabulaciones con o sin el ejército, pero nunca contra el ejército. Con el concurso de los institutos armados, estimaba Fidel, no podía hacerse una revolución profunda, por eso él fue muy cuidadoso para evitar un golpe de estado. De haberse consolidado la conspiración del general Cantillo, quien había propuesto una especie de golpe de estado para asegurar la continuidad del batistato sin Batista, habría sido necesario continuar la lucha.

Sartre entró, entonces, en un difícil tema. Todas las revoluciones, tarde o temprano, habían devorado a sus hijos, incurrieron en el terror como manera de sobrevivencia. Robespierre, Saint Just, Maquiavelo, Trotski, señalaron la violencia como un recurso para conservar el poder cuando este comienza a debilitarse como consecuencia de las acciones contrarrevolucionarias y de la acción pendular de la opinión pública. ¿Cómo podía evitarse en Cuba?

Fidel le respondió su rechazo a los procedimientos coactivos y su fe en los persuasivos. La mejor manera de entenderse con el pueblo era usando la razón y la lógica. Eso explicaba sus largos discursos, minuciosos y didácticos, de aquellos tiempos. Fidel confiaba en un aumento de la cultura popular, con el cursar de los años, y con ello crecería la capacidad de comprensión de las masas, así se lograrían mejores resultados de los objetivos planteados por la Revolución sin recurrir a imposiciones. Sartre, se mostró complacido con la respuesta: no debía sacrificarse una generación por otra. Tras aquellos días Sartre publicó una serie de artículos en el diario France Soir, entonces el de mayor circulación en Francia, y los recogió en un libro que tituló “Huracán sobre el azúcar”. Allí acuñó su formula de la”democracia directa” como una explicación de lo que entonces estaba sucediendo en Cuba. Su visita dejó un saldo provechoso de solidaridad y conquistó simpatías en un momento en que los más siniestros peligros comenzaban a erguirse contra la naciente revolución.

gotli2002@yahoo.com